La preocupación fundamental de Platón fue la de encontrar una forma de vida feliz para los hombres. Para llegar a una teoría del comportamiento humano, una moral o una teoría de Estado, antes es necesario saber qué es el hombre. Para ello es necesario una metafísica previa, una teoría sobre el qué del hombre y del universo. Previa a esta metafísica, Platón responde a las dudas planteadas por los sofistas estableciendo una teoría del conocimiento, explicando los orígenes de nuestras ideas y precisando el sentido de la verdad.
La teoría del conocimiento.
El conocimiento es función de la razón y del amor a la sabiduría, es el amor a la razón. La fantasía es la tercera vía del conocimiento.
La dialéctica
Es el método que Platón establece para el conocimiento de la verdad y del ser. El diálogo crítico. Para establecer las vías de la verdad, primero es necesario conocer las vías del error (la no verdad), siendo este camino un evidente pensamiento crítico. El sofista niega la verdad puesto que el conocimiento parte de las sensaciones, que son múltiples y por tanto no unitarias, pero negar la verdad es afirmar una verdad, por tanto es una contradicción. Platón extrae de este dilema que la verdad existe pero que los sentidos no nos proporcionan una base sólida para nuestro conocimiento del mundo y de las cosas. De los sentidos sólo podemos extraer opiniones mientras que por la razón alcanzamos la ciencia. Platón piensa que el conocimiento es innato, nunca aprendemos algo totalmente nuevo, sino que lo recordamos al tener experiencias sensitivas.